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El regreso a clases es mucho más que comprar útiles escolares.

Las Colinas, Santiago de los Caballeros

El regreso a clases es mucho más que comprar útiles escolares.

La vuelta a clases puede ser un desafío tanto para los niños como para sus padres. Después de varios meses fuera de la rutina escolar, es común que se hayan alterado los hábitos y las rutinas saludables, por lo que puede traer consigo modificaciones en el sueño y la aparición de algunas conductas desadaptadas durante este regreso a clase.

Además, el inicio de un nuevo año escolar presenta un cambio importante en la vida de los niños, ya que implica nuevos horarios, mayores responsabilidades y en algunos casos nuevos maestros o compañeros. Mientras que, algunos esperan este regreso con entusiasmo, para otros le puede generar ansiedad, inseguridad o preocupación.

Estas reacciones son totalmente normales. Estudios científicos han demostrado que una preparación adecuada antes del inicio a clases puede disminuir las reacciones negativas asociadas a esta transición y favorecer una mejor adaptación tanto para el niño como para su familia.

En consecuencia, aquí se desglosa algunas sugerencias para que el regreso a clases sea más satisfactorio y lleno de enseñanzas positivas:

  1. Restablecer rutina de sueño
    El sueño desempeña un papel fundamental en el aprendizaje, la memoria, la atención y la regulación emocional. Por esta razón, es recomendable comenzar a restablecer la rutina de sueño una o dos semanas antes de iniciar las clases, acompañada de una rutina relajante antes de acostarse y evitando el uso de pantalla al menos una hora antes de dormir.
    Esto permitirá que el niño se adapte progresivamente a los nuevos horarios y llegue al comienzo del año escolar con una rutina estable.

Sugerencias para restablecer la rutina de sueño:

  • Establece un horario fijo para dormir y despertar, incluyendo los fines de semana.
  • Crear rutina nocturna que incluya actividades tranquilas, ya sea leer un cuento o conversar sobre el día.
  • Evitar bebidas con cafeína y el uso de pantallas antes de dormir.
  1. Hablar sobre el regreso a clases con anticipación
    Los niños pueden experimentar incertidumbre con el regreso a clase. Además, pueden sentir inquietud cuando van a comenzar una escuela nueva, pasar a un grado diferente y conocer nuevos maestros o compañeros.
    Hablar sobre estos cambios con anticipación le permite comprender mejor lo que ocurrirá, expresar sus emociones y sentirse más preparado para iniciar la nueva etapa.
    La anticipación y preparación reduce la ansiedad ante los cambios. Al mismo tiempo, validar las emociones favorece el desarrollo de la autorregulación y fortalece el vínculo entre padres e hijos.

Algunas ideas para conversar sobre el regreso a clases son:

  • Pregunta cómo se siente respecto al regreso a clases.
  • Valida sus emociones sin juzgarlas.
  • Responde sus dudas con información clara y adaptada a su edad.
  • Practica la rutina escolar algunos días antes del inicio.
  1. Involucrar a sus hijos en los preparativos para la vuelta a clases.
    Promover la autonomía fortalece la motivación, la confianza y el compromiso con las actividades. Asimismo, favorece a la estimulación de las funciones ejecutivas que brindan oportunidades para asumir responsabilidades acordes con la edad como también ayuda a favorecer el desarrollo de habilidades esenciales para el aprendizaje.
    Por lo que, permitir que los niños participen en los preparativos del regreso a clases aumenta su sentido de autonomía y responsabilidad. Además, les ayuda a sentirse parte del proceso y disminuye la incertidumbre.

Algunas formas de involucrarlos en los preparativos son:

  • Organicen juntos los útiles escolares.
  • Permite que prepare su mochila con supervisión.
  • Elaboren una lista visual de los materiales necesarios.
  • Conversen sobre las responsabilidades que tendrá durante el nuevo año escolar.
  1. Hablar de manera positiva de la escuela
    Los niños aprenden observando las actitudes y comportamientos de los adultos. Cuando los padres modelan una actitud positiva frente a la escuela, favorecen una mejor adaptación y fortalecen la confianza de sus hijos.
    La actitud de los padres influye significativamente en la forma en que los niños perciben el regreso a clases.
    Evita comentarios negativos sobre la escuela, los maestros o las tareas frente a los niños, ya que pueden aumentar la ansiedad o generar expectativas desfavorables.

Algunas acciones que pueden ayudar son:

  • Habla sobre las experiencias positivas que vivirá en la escuela.
  • Recuérdale los logros alcanzados en años anteriores.
  • Refuerza la idea de que cometer errores también forma parte del aprendizaje.
  • Celebra el esfuerzo más que los resultados.
  1. Reducir gradualmente el uso de pantallas
    Diversas investigaciones han encontrado que un uso excesivo de dispositivos electrónicos puede afectar la calidad del sueño, la atención y el rendimiento académico. Es recomendable establecer un plan familiar para el uso de medios digitales y limitar el tiempo de exposición a pantallas, especialmente antes de dormir.
    La reducción del tiempo de pantallas debe realizarse de forma gradual para facilitar la adaptación. Sustituir parte de ese tiempo por actividades físicas, juegos al aire libre, lectura o momentos en familia favorece un regreso más equilibrado.

Acciones que puedes implementar son:

  • Establece horarios definidos para el uso de dispositivos electrónicos.
  • Evita las pantallas durante las comidas y antes de dormir.
  • Promueve actividades recreativas sin tecnología.
  • Da el ejemplo limitando también el uso del celular durante los momentos en familia.

El regreso a clases no consiste únicamente en comprar útiles escolares o preparar el uniforme. También implica acompañar a los niños en un proceso de adaptación emocional, física y cognitiva. Con pequeñas acciones realizadas desde el hogar, es posible facilitar esta transición, disminuir el estrés y favorecer un inicio de año escolar más seguro, organizado y positivo.
Cada niño vive este proceso de manera diferente. Por ello, lo más importante es ofrecer acompañamiento, escuchar sus necesidades y recordar que adaptarse a los cambios requiere tiempo, paciencia y comprensión.

Prepararse para volver a clases también significa preparar emocionalmente a nuestros niños para una nueva etapa.

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